Hacer compras por internet es uno de esos lujos que llegaron con la era digital y que esperamos seguir disfrutando por mucho tiempo. Pero no todo puede ser comodidad en el centro comercial más grande del mundo. Así como hay un montón de opciones y buenos precios, en internet también podemos encontrar una gran cantidad de riesgos. Por eso, antes de hacer cualquier compra en línea y, sobretodo, antes de ingresar los datos de tu tarjeta de crédito, hay algunos consejos básicos que te conviene conocer.

Protege tu dispositivo

Muchas veces lo damos por sentado o nos olvidamos de ello, pero las computadoras y celulares no se mantienen seguros solo porque sí. Verifica que tu dispositivo esté actualizado y que cuente con antivirus en caso de requerirlo. Esa será tu primera barrera de seguridad contra páginas de internet desconocidas.

Desconfía del WI-FI gratis

Si sabes que vas a realizar un pago online, evita hacerlo en redes públicas. Si usas el internet del parque, el café, la escuela, el trabajo o te cuelgas de tu vecino, no cuentas con tanta garantía de seguridad como si utilizaras el wifi de tu casa. Incluso algunos dispositivos te muestran un aviso cuando estás conectado a una red que no es segura. Hazle caso.

Verifica el URL de la página

Es tan sencillo como voltear a ver la dirección de internet que aparece en tu buscador. Lo importante es que antes del “://www” aparezca “HTTPS” y no solo “HTTP”. También es probable que aparezca un ícono de candado al lado de la dirección web. Esto te asegura que ningún tercero va a poder chismear en los datos que le des a la página.

Busca referencias

Muchas veces la clave para tener una buena experiencia de compra es pasearte por la sección de comentarios. Cuando la página en donde quieres comprar no cuenta con un apartado así, un buen tip es visitar sus redes sociales. Date una vuelta por los comentarios en sus publicaciones de Facebook o Instagram. Si hay algún cliente descontento, probablemente te lo vas a encontrar por ahí.

Cuidado con el tarjetazo

Una vez que tienes cubiertos los puntos anteriores, aquello que nos pone más nerviosos: pagar. Para hacer menos horrible ese momento, primero fíjate que cuenten con varias opciones de pago y elige la que te haga sentir más seguro. Si no confías mucho en usar tu tarjeta, puedes irte por un intermediario como PayPal. Aunque, si tienes la Tarjeta de Crédito NanoPay, no tienes de qué preocuparte, porque puedes bloquearla y desbloquearla cuando quieras, además de que cuenta con protección de compras para que te sientas doblemente protegido.

Si después de seguir estos consejos aún no estás seguro de tu compra, busca más opciones. Siempre es mejor dejar de lado una página que no te da confianza. 

Y recuerda que NanoPay te mantiene seguro con su tarjeta virtual y con todos los beneficios de Mastercard Gold. ¿Todavía no sabes cuáles son? Checa más en nuestro #BlogNanoPay

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